Estilo de vida

Cómo emprender tu negocio en un mundo de mujeres poderosas


Inspírate con esta historia de emprendimiento y atrévete a hacerlo tu también



Antes de empezar a trabajar en Yanbal, hablar en público era casi imposible para mí. La idea de pararme delante de muchas personas me aterraba. El qué dirán de mí, o qué pensarán de mí, era algo que siempre pasaba por mi cabeza. Ahora gracias a Yanbal puedo hacerlo, perdí ese miedo.



Trabajar con mujeres es algo que disfruto muchísimo, pasamos de tener una relación Directora - Consultora a ser amigas. Hacerles saber que no son simples vendedoras de catálogo, sino que son mujeres capaces, mujeres capacitadas, mujeres preparadas. Ser testigo de su proceso de empoderamiento y verlas cumplir sus sueños y metas, es algo que me llena completamente y ¡me hace muy feliz! Al final, son ellas las que me empoderan a mí.

Hoy, a mis 31 años, tengo mi propia empresa, soy independiente y puedo manejar mis tiempos que es básico y vital para mí. 



Soy licenciada en Turismo y Hotelería y siempre tuve trabajos dependientes, con horarios terribles y esto en una familia de independientes puede llegar a ser un gran problema. Mi familia planeaba viajes o paseos de la noche a la mañana a los que yo no podía asistir por mis horarios, y eso fue lo que me motivó a que tomara la decisión de convertirme en empresaria Yanbal.



Ahora no solo puedo pasar mucho más tiempo con mi familia, si no que puedo hacer cosas que antes no podía, como practicar mi deporte favorito o meterme a algún curso que siempre posponía por falta de tiempo.

El proceso para ser emprendedor es retador, a veces se trabaja mucho más, pero cuando ves los resultados y ves que todo es para ti y por ti, la satisfacción es tremenda



Normalmente yo le dedico de 8 a 10 horas a mi negocio, hay días en los que tengo compromisos en horario de oficina, pero como soy mi propia jefa puedo darme el lujo de no faltar a ninguno de ellos. Luego, poco a poco te vas ordenando y tienes tiempo libre para hacer eso que más quieres.



Mi trabajo realmente me apasiona y me hace feliz, no solo por lo que consigo para mí y mi familia, sino porque me permite ayudar a más mujeres a empoderarse y a cambiar sus vidas y las de sus familias. 



Tengo como una filosofía de vida y que aplico mucho en mi trabajo, que esta vida no es una competencia, que todas estamos aquí por una razón y que espero que todas logremos nuestras metas, mejor si entre nosotras mismas nos apoyamos, nos empujamos y nos levantamos.